Yo sOY yo!!

En todo el mundo, no existe nadie exactamente como yo.
Hay personas que tienen algunas partes en que se
parecen a mí pero ninguna es idéntica a mi.
Por lo tanto, todo lo que sale de mí es auténticamente mío
porque yo sola lo elegí.

Todo lo mío me pertenece: mi cuerpo,
incluyendo todo lo que éste hace;
mi mente, con todos sus pensamientos e ideas;
mis ojos, incluyendo todas las imágenes que perciben;
mis sentimientos, cualesquiera que sean:
coraje, alegría,frustración, amor, decepción, excitación;
mi boca y todas
las palabras que de ella salen,
refinadas, dulces o bruscas, correctas o
incorrectas;

mi voz, fuerte o suave; y todas mis acciones,
ya sean dirigidas hacia otros o hacia mí.
Soy dueña de mis fantasías, mis sueños,
mis esperanzas, mis temores...

Son míos mis triunfos y mis éxitos,
todos mis fracasos y errores...
Sé que hay aspectos de mí misma que me
confunden, y otros que no conozco.

Pero mientras me conozca y me ame, puedo buscar
valerosamente y con esperanza la solución a
mis confusiones y la forma de conocerme más.

Puedo descartar lo que parece no encajar
y conservar lo que sí encaja, e idear algo nuevo
para reemplazar lo que descarté.

Puedo ver, oir, sentir, pensar, hablar y actuar.
Tengo los instrumentos para sobrevivir,
para acercarme a los demás, para ser productiva,
y para dar sentido y sacar del mundo
las personas y cosas ajenas a mí.

Me pertenezco, y, por consiguiente, puedo manejarme.

Yo soy yo ...y yo estoy bien.

Virginia Satir.

No calles ante las Injusticias


"Primero vinieron a por los gitanos y me gustò, porque robaban,
despuès vinieron a por los hebreos y me callè, porque me estaban antipàticos.
Despuès vinieron a por los homosexuales y me relajè porque me molestaban,
despuès vinieron a por los comunistas y no dije nada, porque no soy comunista.
Un dìa vinieron a por mì y no quedaba nadie que pudiera protestar".
(Niemöller)
(Foto: arquimalista)

Mas no hagas con prisa tu camino.....



Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

Ítaca, Kavafis

Los consejos de mi madre

Desde la distancia las cosas se ven mejor, aveces es necesario ponerse las gafas,
pero antes o despuès la realidad aparece pura y nitida. Cuando hablo de realidad no hablo de cosas fìsicas, de esas que se pueden tocar, ni de paisajes, ni de sensaciones o situaciones. Hablo tambièn de consejos.
Es cierto que una situaciòn concreta vista desde fuera se ve mucho mejor, por eso nos permitimos dar consejos sòlo cuando no somos parte implicada, o almenos deberìamos, no sè si estàis conmigo.

En este caso estoy hablando de consejos, y la situaciòn es esta: he discutido con mi madre un millòn de veces porque ella es optimista y me ecìa siempre que hay que ser positivos en la vida y las cosas buenas llegaràn. Yo me enfadaba porque me parecìa una tomadura de pelo, “cuando las cosas van mal, van mal y punto”, pensaba yo, “què tendrà que ver que me sonrìa a mi misma todos los dìas frente al espejo?”.

El consejo de mi madre, hay que tomarlo entre comillas, es cierto, pero es muy valido y yo lo he descubierto solo desde la distancia, a travès de mis gafas de tiempo y distancia. Cuando no he odido discutir con ella por sus consejos, cuando ella no me los ha dado, sus consejos han venido a mi, me han buscado y me la han recordado. En la distancia.

Ètapas negativas las tenemos todos y quièn diga que no, miente. No podemos pensar que quièn sonrìe siempre es porque las cosas le van siempre bien, no es cierto en absoluto, la suya es una protecciòn frente a la adversidad muy valida que podemos compartir o no.

Yo soy de los que piensa que no hay que fingir, nunca he sabido hacerlo, cuando no estoy bien, no lo estoy y no pasa nada, pero siguiendo los consejos de mi madre he aprendido a no venirme abajo, a no darles a mis problemas una dimensiòn que no tienen y a autoconvencerme de que solucionarlo depende de mi. Asì me siento mejor, si no ahora, luego, pero me siento mejor.

Gracias a los consejos de mi madre vistos desde la distancia han empezado a molestarme las personas que se autocompadecen continuamente, que se lamentan y ya està. A las que no les gusta nada de su vida y te lo cuentan de forma dramàtica. No las soporto. Estas personas no hacen nada para cambiar las cosas, se lamentan y basta y la vida no te da las oportunidades sino haces un mìnimo por merecerlas.

Con esto no estoy diciendo que la suerte no existe, claro que sì, existe y tanta pero es posible llamarla. Que nos haga caso o no es otra cosa, pero si no la llamas con la de cosas que tiene que hacer, no vendrà seguramente.

Uno de mis propòsitos para este 2012 es el de hacer limpieza de contactos, los que me perjudiquen, a mi y a mi estado de ànimo, quedan eliminados. Atenciòn, si un amigo necesita ayuda o necesita ser escuchado estarè siempre, pero lamentos gratuitos porque sì y sin reacciones no. Como dice mi amiga Daniela, “yo te doy la mano si la necesitas para subir pero si tiras tanto como para hacerme bajar, la suelto”.